Priscila Oliva, directora general de American Tower: “Liderar la transformación desde la confianza”
03 Septiembre 2026
Autor: AmCham Chile
Vicepresidenta y directora general de American Tower para la región Central, Andina y Sur de América Latina, Priscila Oliva fue nominada a las #100MujeresLíderes 2026 de El Mercurio y conversó con AmCham Chile sobre liderazgo, transformación de equipos y el rol de la infraestructura neutral en la conectividad de Chile y la región.
Llegó a Chile a los 28 años para contribuir al desarrollo de una industria que apenas comenzaba a tomar forma en el país. Desde entonces, Priscila Oliva ha construido una trayectoria marcada por la capacidad de abrir caminos, transformar negocios y formar equipos especializados en un sector esencial para la conectividad, pero muchas veces invisible para quienes utilizan diariamente sus servicios.
Hoy, como vicepresidenta y directora general de American Tower para la región Central, Andina y Sur de América Latina, lidera una de las operaciones regionales de una de las mayores compañías de infraestructura pasiva de telecomunicaciones del mundo. Desde Chile, conduce el desarrollo y la operación de infraestructura pasiva, compartida y neutral en seis mercados: Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Paraguay y Perú.
En el marco de su nominación a las #100MujeresLíderes 2026, reconocimiento impulsado por El Mercurio, conversamos con Priscila sobre los momentos que marcaron su recorrido profesional, los desafíos de liderar una región diversa y su visión sobre el papel de la infraestructura neutral en el futuro digital de Chile y América Latina.
Esta infraestructura soporta el equipamiento que utilizan los principales operadores de telecomunicaciones para conectar a millones de personas. Detrás de cada estructura y cada nueva red existe un equipo que trabaja para que la conectividad pueda desplegarse de manera más rápida, eficiente, sostenible y con menor impacto.
¿Qué significa para ti haber sido nominada como una de las 100 Mujeres Líderes de Chile?
Es una nominación que recibo con mucha gratitud. Mi trayectoria profesional está profundamente vinculada con Chile. A los 28 años dejé Brasil y me fui a vivir a Chile, cuando la industria de infraestructura compartida de telecomunicaciones apenas comenzaba a desarrollarse, y aquí tuve la oportunidad de construir una parte fundamental de mi trayectoria con American Tower.
Esta nominación es un reconocimiento al trabajo de muchas personas con las que comparto muchos desafíos y logros. Ningún liderazgo se construye en solitario. Detrás de cada resultado hay equipos comprometidos, clientes que confían y colegas que te desafían a crecer.
Por otro lado, si esta nominación sirve para que otras mujeres vean que es posible liderar y transformar negocios en sectores técnicos y complejos, entonces adquiere un significado aún mayor.
¿Qué hitos de tu trayectoria consideras fundamentales para llegar a tu posición actual?
Cada etapa me exigió desarrollar capacidades distintas. Al comienzo, el desafío era construir, ejecutar y demostrar que el modelo funcionaba. Más adelante, como Country Manager de Chile, acompañé el crecimiento de una operación que pasó de aproximadamente 150 activos en sus inicios a más de 4.000. Luego asumí responsabilidades en Brasil y, desde diciembre de 2023, lidero la región Central, Andina y Sur. Ese recorrido me enseñó que una carrera no avanza únicamente por acumular experiencia. También exige desaprender para volver a aprender, delegar y desarrollar a otras personas. Lo que te permite llegar a una posición no necesariamente es lo mismo que necesitas para liderar la siguiente etapa.
¿Cuál ha sido el mayor desafío de liderar American Tower en seis mercados en un momento de profunda transformación del sector?
El mayor desafío ha sido conducir una región diversa en medio de una transformación rápida del sector de telecomunicaciones. Cada mercado presenta dinámicas económicas, regulatorias y competitivas distintas. Al mismo tiempo, nuestros clientes están redefiniendo sus modelos de negocio, desarrollando redes de nueva generación y buscando mayores eficiencias. Hemos podido responder gracias a un equipo regional integrado, con claridad sobre las prioridades y capacidad para actuar localmente. Mi rol ha sido generar una visión común, facilitar decisiones y asegurar que aprovechemos las mejores prácticas de cada mercado sin perder de vista sus particularidades. El liderazgo, en este contexto, consiste en dar dirección, crear confianza y sacar lo mejor de las personas.
¿Cómo es la relación de American Tower con los operadores de telecomunicaciones?
Estamos evolucionando de una relación tradicional de proveedor a una relación de aliado estratégico de largo plazo. Los operadores atraviesan procesos de transformación importantes y necesitan desplegar redes con mayor velocidad, eficiencia y disciplina de capital. Nuestra propuesta de valor es ayudarles a desarrollar y operar infraestructura de manera más rápida, eficiente, neutral y con menor impacto, poniendo a disposición una plataforma compartida que puede ser utilizada por distintos operadores. Esto permite reducir duplicidades, aprovechar mejor los recursos y acelerar la expansión de redes 4G y 5G. Queremos que nuestros clientes nos vean como un socio capaz de acompañar sus planes de crecimiento y transformación, no solamente como un proveedor de infraestructura.
¿Por qué la infraestructura pasiva neutral es estratégica para el futuro digital de Chile y América Latina?
Porque permite que la inversión se concentre donde genera mayor valor para las empresas y las personas. Cuando una misma infraestructura puede ser compartida por varios operadores, se generan muchos beneficios en el ecosistema digital.
Con una región que ya está cada vez más subida a la ola del 5G, la infraestructura neutral ayuda a ampliar cobertura, fortalecer la capacidad de las redes y llegar con mayor rapidez y eficiencia a nuevas zonas. Nuestro objetivo es contribuir a una conectividad de última generación que beneficie a todo el ecosistema digital de forma sostenible.
¿Qué prácticas de liderazgo han sido decisivas para construir equipos comprometidos y de alto desempeño?
Para mí hay cuatro elementos esenciales: claridad, confianza, autonomía y escucha. Las personas necesitan saber hacia dónde vamos y qué esperamos, con objetivos claros, pero también deben sentir que confiamos en su criterio. Un líder no puede convertirse en el lugar por donde pasa cada decisión. También creo profundamente en escuchar a quienes están cerca de los clientes y de la operación. Muchas de las mejores respuestas no aparecen en una presentación ejecutiva, sino en la experiencia de los equipos. Mi responsabilidad es crear las condiciones para que las personas puedan proponer, cuestionar y tomar decisiones, y asegurar que el reconocimiento acompañe al nivel de exigencia.
¿Qué mensaje compartirías con otras mujeres que aspiran a liderar en sectores técnicos o tradicionalmente masculinizados?
Les diría que no esperen a sentirse cien por ciento preparadas para levantar la mano. Que no hagan solamente lo que piden, pero siempre tener la mentalidad de ir más allá. A lo largo de mi carrera, aprendí que muchas oportunidades requieren que la certeza venga acompañada de valentía. También es importante construir redes, pedir retroalimentación y buscar personas que te reten y te ayuden a reconocer capacidades que quizás tú misma todavía no ves. Quienes hemos tenido la oportunidad de abrir ciertos caminos tenemos la responsabilidad de dejar más puertas abiertas. El objetivo no es que las mujeres que vienen detrás recorran exactamente el mismo camino, sino que puedan llegar más lejos y aportar su propia mirada al liderazgo y a la transformación de nuestras industrias.
Otra recomendación es que no tengan miedo a mostrar vulnerabilidad. Esto muestra su parte humana y conecta con las personas. Sean verdaderas a sus valores, no cambien jamás sus valores y ética por nada.