El SII presenta en AmCham Chile su modelo de cumplimiento cooperativo y recibe una propuesta de trabajo permanente

AmCham al Día, Mesa Tributaria
05 Octubre 2026
Autor: AmCham Chile
Jorge Trujillo detalló a los socios cómo funcionará la certificación de los grandes contribuyentes que abran su información tributaria antes de una revisión. La Cámara, en tanto, planteó institucionalizar la colaboración técnica en torno al Convenio con Estados Unidos.

La Cámara Chilena Norteamericana de Comercio, AmCham Chile, realizó una mesa redonda con el director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Jorge Trujillo, quien presentó a las empresas socias el enfoque de sostenibilidad tributaria que orientará la relación del organismo con los grandes contribuyentes. Lo acompañó la subdirectora de Fiscalización, Carolina Saravia. La conversación fue moderada por Ivana Rosa, Tax Manager de Arauco, y contó con la participación de Rodrigo Stein, socio de Cuatrecasas.

El encuentro llegó en un período exigente para el Servicio. Tras la aprobación de la reforma tributaria, el SII debe bajar a circulares, instrucciones y consultas públicas materias como la rebaja del impuesto corporativo, la reintegración y el nuevo régimen de invariabilidad. De esa letra fina depende cómo se aplicarán las normas en la práctica.

En la bienvenida, Fernanda Soza, Gerente General de AmCham Chile, explicó por qué esa implementación importa tanto a una Cámara que reúne a más de 500 empresas de 32 sectores y que representa buena parte de un comercio bilateral que, según indicó, superó el año pasado los US$33 mil millones. Para Soza, la certeza jurídica es el atributo que más pesa cuando un directorio decide dónde instalar su próximo proyecto: “Nuestras empresas no eligen Chile por incentivos puntuales. Lo eligen por sus reglas. Por un marco institucional que ha sido estable y predecible, construido sobre el Tratado de Libre Comercio y, más recientemente, sobre el Convenio para Evitar la Doble Tributación”.

La Gerente General recogió además los tres focos que Trujillo anunció en su primera Cuenta Pública: reducir la evasión, facilitar el cumplimiento y entregar mayor certeza a los contribuyentes. A su juicio, esas prioridades “hablan directamente del lenguaje de nuestras empresas”.

La presentación del director partió de una definición. El SII entiende la sostenibilidad tributaria como el conjunto de medidas que un contribuyente adopta para cooperar con la administración y transparentar el cumplimiento de sus obligaciones. El objetivo declarado es un cumplimiento natural, anticipado y basado en la confianza, que permita al Servicio despejar el camino a quienes buscan hacer bien las cosas y concentrar su capacidad fiscalizadora donde el riesgo es mayor.

Ese principio se inserta en un modelo de gestión que gradúa la respuesta del SII según el comportamiento de cada contribuyente. En un extremo están la asistencia y los mecanismos de certeza; en el otro, el monitoreo, las auditorías y, como último recurso, las sanciones y querellas. La pieza nueva es la certificación de grupos empresariales. Las compañías que opten por ella deberán acreditar, ante empresas certificadoras registradas, su gobernanza y marco de control fiscal, su perfil de riesgo y su política de divulgación de información, para luego suscribir un acuerdo de cooperación con el Servicio.

¿Qué obtiene una empresa que abre sus números antes de que se los pidan?

Trujillo describió una relación distinta con el fiscalizador. Cada grupo certificado contará con un único punto de contacto, formado por su apoderado y un ejecutivo del SII, y podrá someter a revisión en tiempo real sus operaciones contingentes más relevantes. La lógica es acumulativa: mejor información permite al Servicio evaluar con más precisión el perfil de riesgo, ese mejor perfil reduce las fiscalizaciones y el conocimiento del negocio acelera las revisiones que sí ocurran. El resultado esperado es un menor costo de cumplimiento para las empresas y un uso más eficiente de los recursos públicos.

La segunda parte de la intervención de Soza puso sobre la mesa la agenda que la Cámara desarrolla junto a sus socios en torno al Convenio Tributario entre Chile y Estados Unidos. La Mesa Tributaria de AmCham, cuya secretaria ejecutiva es Ivana Rosa, mantiene dos grupos de trabajo activos. El primero aborda los certificados de residencia y la carga administrativa que implican. El segundo analiza la calificación de descuentos como intereses, materia tratada en el Oficio 1944 del SII.

El trabajo tiene un precedente. Entre 2024 y 2025, AmCham y el Servicio colaboraron en los desafíos de implementación del Convenio, un proceso que culminó en el Oficio 1611 sobre pagos a proveedores por licencias de software. Soza lo calificó como una experiencia técnica y constructiva, y planteó el paso siguiente: “Más que activar el diálogo cada vez que surge una duda interpretativa que requiere un pronunciamiento del Servicio, nos gustaría explorar con ustedes una instancia formal y permanente de trabajo técnico, donde podamos anticipar dificultades de implementación en lugar de reaccionar a ellas”.

El SII pide a las empresas que se adelanten a la fiscalización. La Cámara le propuso al Servicio adelantarse a la próxima duda interpretativa.
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Cámara Chilena Norteamericana de Comercio