Bain and Company busca mejorar el negocio de préstamos bancarios

Noticias
12 Agosto 2021

Por medio de análisis de las clasificaciones de ESG




Bain & Company, empresa socia de AmCham Chile, observó la cartera de los préstamos monetarios de una institución financiera para estudiar el comportamiento y el riesgo crediticio de las empresas que desempeñan bien las dimensiones de ESG. En esta oportunidad, se descubrió que las compañías más rentables tenían menor riesgo y más dinero para invertir en este tipo de iniciativas, y que las con bajo rendimiento de ESG demoraban el doble en pagar su deuda. Un ejemplo de esta ayuda es el banco español BNP Paribas, quien ha firmado acuerdos de préstamos vinculados a ESG con JetBlue Airways, la empresa de embalaje Crown Holdings y la consultora de ingeniería WSP Global.




Entre los resultados se reveló que hay una conexión duradera entre la sostenibilidad y el riesgo, por lo que los bancos pueden mejorar su negocio a través de cuatro elementos:





  1. Gestión avanzada de clientes: Los diálogos con los interesados deben expandirse para ver cómo el desempeño en las dimensiones ESG afecta el riesgo de incumplimiento o los beneficios a largo plazo. La elección de los clientes puede comenzar con empresas que tengan un puntaje ESG relativamente bajo, pero sólidas finanzas y altos directivos dispuestos a realizar cambios.





  1. Evaluación de riesgos mejorada: Agregar un análisis en profundidad aumentará la precisión de los modelos de riesgo, lo que permitirá a los bancos hacer juicios más informados sobre el perfil de inseguridad de cada cliente.





  1. Precio de préstamo ajustado: Los incentivos financieros ayudarán a motivar a los clientes a invertir en sostenibilidad, por lo que un mejor monto podría constituir una ventaja estratégica comercial para los bancos.





  1. Costo de financiación mejorado: La demanda de los inversores por activos sostenibles supera a la oferta, siendo una ventaja para el banco dado que puede vender sus préstamos de manera más fácil.




A largo plazo, Bain supone que un análisis más detallado de la causalidad entre la sostenibilidad y el riesgo financiero podría convencer a los reguladores de permitir que los prestamistas mantengan menos capital frente a préstamos a empresas con métricas ESG altas.




Está claro que los bancos quieren promover los objetivos ESG en sus propias actividades, pero entregando créditos es una forma de aportar e incentivar a otras compañías a que se sumen a estos desafíos. Tanto así que, recientemente, 43 bancos importantes formaron la Alianza Bancaria Net-Zero, convocada por las Naciones Unidas para apoyar la transición de la economía real a emisiones netas cero.


Compartir