AmCham Chile y UNESCO analizan cómo preparar a estudiantes y docentes para la era de la inteligencia artificial
05 Octubre 2026
Autor: AmCham Chile
El conversatorio reunió a representantes de la academia, la industria tecnológica y organismos internacionales, que coincidieron en que el principal desafío para aprovechar estas herramientas está en las capacidades de personas e instituciones.
La Cámara Chilena Norteamericana de Comercio, AmCham Chile, realizó junto a la Oficina Regional de la UNESCO el conversatorio “IA en educación: competencias, evidencia regional y perspectiva empresarial”, que reunió a representantes del organismo internacional, de Cisco, de Blackboard y de la Universidad de Las Américas (UDLA). La pregunta de fondo fue cómo prepararse para un mundo en que la inteligencia artificial ya cambia la forma de aprender, trabajar y desarrollar capacidades.
Jaime Szigethi, director de AmCham Chile y Managing Partner de McKinsey en Chile, abrió la sesión con una cifra. Según un estudio reciente de McKinsey para América Latina, más de la mitad de las horas laborales en Chile son técnicamente automatizables con tecnologías que ya existen, mientras que la adopción efectiva hacia 2030 se proyecta en torno al 14%. Szigethi atribuyó esa distancia a las personas, los procesos y, sobre todo, las competencias: “El cuello de botella de la inteligencia artificial en Chile no está en los modelos. Está en la capacidad de nuestras organizaciones y de nuestro sistema educativo para formar, actualizar y reconvertir el talento a la velocidad que exige esta transición”.
Valtencir Mendes, jefe de Educación y especialista senior de la Oficina Regional de la UNESCO, situó el desafío en un punto de partida anterior a la tecnología. La región ya enfrentaba una crisis de aprendizajes: según la prueba PISA 2025 de la OCDE, un 29% de los estudiantes chilenos de 15 años no alcanza el nivel básico en ciencia, lectura ni matemática, frente a un promedio de 20% en los países de la organización. Sobre esa base, la IA avanza más rápido que la capacidad de respuesta de los sistemas educativos.
La adopción ya es masiva. Más del 55% de los docentes de Chile y Brasil usa IA en su enseñanza, de acuerdo con la encuesta TALIS 2024 de la OCDE, y uno de cada dos estudiantes de 15 años en ambos países la utiliza al menos una vez por semana para aprender. En la educación superior, el 87% de las instituciones de la región recurre a estas herramientas, aunque solo el 26% cuenta con una estrategia formal, según el Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC). Mendes advirtió además sobre un riesgo de equidad: PISA 2025 muestra que aprender a evaluar contenido generado por IA mejora el rendimiento, pero esa oportunidad se concentra en los estudiantes más aventajados.
Para responder a ese escenario, la UNESCO impulsa el Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación para América Latina y el Caribe, el primero de su tipo anclado en el sistema de Naciones Unidas y concebido como un espacio de coordinación al servicio de los 33 ministerios de educación de la región. Entre sus primeros productos figuran una encuesta regional sobre el estado de las políticas de IA en educación, cuya recolección de datos se realizará entre octubre y diciembre, y la adaptación a la realidad latinoamericana de los marcos de competencias en IA que la UNESCO definió para docentes y estudiantes. La meta hacia 2028 es beneficiar a más de un millón de estudiantes y fortalecer las capacidades de 250 mil docentes.
Desde la industria, Víctor Toscanini, líder de Soluciones de Ingeniería para el Cono Sur de Cisco Systems, mostró cómo la IA ya reconfigura el empleo tecnológico. Un estudio del AI Workforce Consortium, alianza de empresas tecnológicas que integra Cisco, concluyó que el 92% de los 47 roles TIC analizados experimentará una transformación moderada o alta por efecto de la IA, y un seguimiento posterior constató que el 78% de esos roles ya exige habilidades técnicas de IA en sus búsquedas laborales. Toscanini se refirió también a las iniciativas de formación que la compañía desarrolla en Chile, entre ellas un programa con el Ministerio de Educación que lleva contenidos de IA a liceos técnico-profesionales, e invitó a las empresas a ofrecer prácticas a estudiantes de enseñanza media para completar su formación.
La mirada desde las aulas llegó de la mano de Fernando Tamagnini, director regional para América Latina y el Caribe de Blackboard, y de Michelle Bass, directora general de eCampus de la UDLA. Bass expuso cómo la universidad incorpora la IA en el diseño de cursos en línea, con asistentes que formulan preguntas socráticas para estimular el pensamiento crítico y simulaciones de juego de roles en contextos profesionales. Su principio rector ordena el proceso desde el propósito de aprendizaje hasta una validación humana final, y reserva a la tecnología el papel de apoyo para prototipar y revisar materiales. Entre los obstáculos que aún frenan un avance más rápido, mencionó la adaptación docente y la integridad académica.
La conversación posterior fue moderada por Estefanía Canosa, directora de Enterprise Human Resources de Microsoft Chile. El encuentro forma parte del trabajo que el Comité de Talento Digital para el Futuro de AmCham Chile, que preside Szigethi y del que Canosa es co-chair, desarrolla junto al Comité de Tecnología en torno a la educación y las competencias digitales. Para Szigethi, abordarlo en conjunto refleja que “esta agenda es tecnológica, es también laboral, y en definitiva está en el cruce entre innovación, formación de talento y transformación organizacional”.