AmCham Chile convoca a economistas para analizar la volatilidad global y proyectar el escenario para Chile

AmCham al Día, Comité de Inversiones y Negocios
30 Marzo 2026
Autor: AmCham Chile
En un conversatorio organizado por el Comité de Inversiones y Negocios, Andrea Tokman y Sergio Lehmann analizaron el impacto del shock energético derivado del conflicto en Medio Oriente y sus implicancias para el crecimiento, la inflación y las decisiones de inversión en Chile y el mundo.

La Cámara Chilena Norteamericana de Comercio, AmCham Chile, a través del Comité de Inversiones y Negocios, reunió a Andrea Tokman, Economista Jefe de Quiñenco, y a Sergio Lehmann, Economista Jefe de BCI, en el conversatorio "Escenario Económico Internacional y Nacional: Análisis y Proyecciones". Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Mario Larenas, Director de AmCham Chile, Chair del Comité de Inversiones y Negocios y Country Manager Chile de Freeport-McMoRan, mientras que el espacio de preguntas y respuestas fue moderado por Marcela Silva, Co-Chair del Comité y Socia de Allende y Cía.

Tokman abrió la sesión con una premisa directa: hace un mes, el escenario cambió. El cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un quinto del petróleo global, desencadenó un shock de oferta de envergadura significativa. El precio del Brent acumula un alza en torno al 90% en el período reciente, alcanzando niveles cercanos a los 115 dólares por barril, mientras el S&P 500 retrocede un 7,5% y el dólar se aprecia un 2%.

En este marco, la economista señaló que la incertidumbre no es un efecto secundario del conflicto, sino su principal canal de transmisión hacia la economía real: los índices de volatilidad financiera han repuntado con fuerza y las expectativas de inflación se han desanclado en varias economías desarrolladas.

Planteó además que este shock no ocurre de manera aislada, sino que se superpone a una secuencia de perturbaciones globales acumuladas desde 2020: la pandemia, la disrupción logística, la invasión rusa a Ucrania y la fragmentación progresiva del comercio internacional. Frente a este escenario, identificó un cambio de régimen macroeconómico en el que los bancos centrales adoptarán una postura más cautelosa frente a la estabilidad de precios, los mercados repreciarán las tasas al alza y los gestores de activos operarán bajo el paradigma de tasas altas por más tiempo con menor crecimiento.

La OCDE ya revisó a la baja su estimación de expansión global para 2026 a un 2,9%, cancelando la revisión al alza que se anticipaba hasta 3,2%, y elevó su proyección de inflación a 4,0% desde el 2,9% estimado en diciembre. En esa misma dirección, el IPoM del Banco Central de Chile sitúa el crecimiento global 2026 entre 2,7% y 3,0%, con inflación entre 3,5% y 4,0%. Con todo, Tokman subrayó que los shocks de oferta, aunque complejos, tienen capacidad de compensarse con política económica oportuna y bien calibrada.

Desde la perspectiva local, Lehmann presentó un panorama que combina señales de resiliencia con alertas concretas. La economía chilena creció un 2,5% en 2025, impulsada en parte por la inversión, y el catastro de proyectos apunta a que la inversión en 2026 se ubicaría por encima de su promedio histórico, con obras públicas, minería y energía como principales motores. Sin embargo, el IPoM de marzo ajustó a la baja las proyecciones de crecimiento para el año en curso y postergó la convergencia de la inflación al 3% hacia 2027, en un contexto donde el encarecimiento energético presiona los precios internos. La TPM se mantiene en 4,5%, con un recorte de 25 puntos base proyectado para 2026, mientras que el tipo de cambio ha registrado presión al alza producto de una salida significativa de capitales en el último mes.

En sus reflexiones finales, Lehmann señaló que el riesgo ha subido y que la incertidumbre sobre la trayectoria global se ha intensificado, aunque consideró que el mercado podría haber sobrerreaccionado, lo que en algún punto abrirá oportunidades para los inversionistas con visión de largo plazo. Valoró que el foco del Gobierno esté puesto en la permisología y la seguridad pública, y destacó la relevancia de un ajuste en el gasto fiscal para corregir la trayectoria de la regla estructural, con implicancias directas sobre el costo del financiamiento y las perspectivas de crecimiento.

Tokman y Lehmann coincidieron en que Chile enfrenta una combinación exigente: un entorno externo más volátil, costoso y menos favorable al comercio, y una economía doméstica que aún no ha completado su recuperación. En ese marco, ambos recalcaron la urgencia de avanzar en reformas estructurales que eleven el potencial de crecimiento, mejoren la eficiencia regulatoria y consoliden las condiciones para atraer inversión de largo plazo.

El conversatorio concluyó con un espacio de preguntas de los socios asistentes, que abordaron los escenarios de riesgo, las implicancias para las decisiones de inversión y el posicionamiento de Chile en un contexto de reconfiguración del comercio global.
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Cámara Chilena Norteamericana de Comercio