{"id":3670,"date":"2006-07-01T01:00:00","date_gmt":"2006-07-01T04:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2015-02-02T09:13:25","modified_gmt":"2015-02-02T12:13:25","slug":"educado-en-chile","status":"publish","type":"news","link":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/noticia\/educado-en-chile\/","title":{"rendered":"<!--:es-->Educado en Chile<!--:--><!--:en-->Educated in Chile<!--:-->"},"content":{"rendered":"<p><!--:es--><br \/>\n<!--break--><br \/>\nM\u00e1s autonom\u00eda y m\u00e1s responsabilidad en la gesti\u00f3n, eso es lo que, seg\u00fan la mayor\u00eda de los expertos- necesitan las escuelas de Chile. Pero falta otro ingrediente: la determinaci\u00f3n pol\u00edtica de colocar a Chile a la par de los est\u00e1ndares internacionales. <\/p>\n<p>Cuando algo no funciona, uno est\u00e1 tentado a botarlo y empezar de nuevo. Eso es lo que los estudiantes secundarios sugirieron que Chile debiera hacer con su sistema educacional, cuando recientemente convocaron un paro en protesta contra la calidad de la educaci\u00f3n estatal y su desigualdad.<\/p>\n<p>El sistema tiene una falla estructural, sostuvieron. Su queja es que, desde la reforma que se introdujo en la d\u00e9cada de los 80, los colegios subvencionados pueden quedarse con los mejores alumnos, y cuya educaci\u00f3n constituye un menor gasto, mientras que los ni\u00f1os de familias pobres se ven obligados a asistir a colegios estatales que tienen menores recursos para compensar sus mayores desventajas educacionales.  <\/p>\n<p>\u201cLos ni\u00f1os pobres tienen sue\u00f1os tal como los ricos, pero nuestros colegios nos atrapan en nuestra clase social\u201d, dice V\u00edctor D\u00edaz, hijo de taxista que cursa su \u00faltimo a\u00f1o en un colegio estatal de Santiago. \u201cIncluso aunque seamos m\u00e1s brillantes, no llegaremos a ninguna parte\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, hay consenso en que el sistema educacional de Chile no est\u00e1 entregando los resultados necesarios ni en cuanto a logros ni en cuanto a equidad. Pero eso no significa que un regreso a un sistema netamente estatal ser\u00e1 la soluci\u00f3n, aun cuando fuera posible, advierte Gregory Elacqua, catedr\u00e1tico de la Universidad Adolfo Ib\u00e1\u00f1ez en Santiago.<\/p>\n<p>Y esa postura ignora el avance que Chile ha logrado desde el retorno de la democracia en 1990. Desde un punto de partida bajo respecto de muchos otros pa\u00edses latinoamericanos, el acceso a la educaci\u00f3n se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente hasta que Chile alcanz\u00f3 a Argentina y Uruguay, los l\u00edderes regionales.  <\/p>\n<p>Para 1990, la educaci\u00f3n primaria ya era pr\u00e1cticamente universal, pero la cobertura de la educaci\u00f3n secundaria llegaba s\u00f3lo al 80%. Hoy en d\u00eda, la cifra est\u00e1 cerca del 100% y siete de cada diez estudiantes universitarios hoy corresponden a la primera generaci\u00f3n de su familia en llegar a la educaci\u00f3n superior.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mayor cobertura es la parte sencilla. Algo que les interesa a todos. Los padres quieren m\u00e1s oportunidades educacionales para sus hijos, los profesores ven la posibilidad de m\u00e1s trabajo y el gobierno puede jactarse de un aumento satisfactorio en las estad\u00edsticas de matr\u00edculas. <\/p>\n<p>Mejorar la calidad de la educaci\u00f3n es algo mucho m\u00e1s complejo. Los profesores se ponen nerviosos respecto de la evaluaci\u00f3n, la redistribuci\u00f3n de recursos puede ser pol\u00edticamente sensible y los padres -con otras demandas de tiempo y en muchos casos con limitadas calificaciones educacionales- necesitan involucrarse. <\/p>\n<p>Y, para el gobierno, a menudo es m\u00e1s f\u00e1cil eludir la tarea. \u201cEl arduo camino futuro en lo que respecta a educaci\u00f3n no es atractivo para los gobiernos\u2026 porque su horizonte son las elecciones y normalmente no cosechar\u00e1n los beneficios\u201d, destac\u00f3 Bruno Philippi, presidente de l Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) de Chile, en un reciente desayuno de AmCham.<\/p>\n<p>No obstante, es crucial no s\u00f3lo para la competitividad internacional del pa\u00eds, sino tambi\u00e9n para la cohesi\u00f3n social. \u201cDeje algunos grupos de la sociedad fuera de la estructura b\u00e1sica de desarrollo y el futuro del pa\u00eds ser\u00e1 explosivo\u201d, advirti\u00f3 Philippi. <\/p>\n<p><b><font color=\"#2F4F2F\">Sistema H\u00edbrido<\/font><\/b> <\/p>\n<p>Los escolares tienen un punto a su favor en el debate cuando dicen que el sistema educacional de Chile presenta fallas estructurales. Aunque descentralizado, no entrega a las escuelas la autonom\u00eda necesaria para hacer su trabajo adecuadamente y, si bien se basa en la competencia como la clave para los resultados, carece notablemente de incentivos.  <\/p>\n<p>Fue a principios de los 80 que el gobierno militar de Pinochet reformul\u00f3 radicalmente el sistema educacional de Chile. Creo una estructura, que se mantiene en pie hoy en d\u00eda, seg\u00fan la cual la responsabilidad de administrar escuelas primarias y secundarias se devolvi\u00f3 a las municipalidades del pa\u00eds y se introdujo un sistema de subvenci\u00f3n -que se paga a las escuelas en vez de a las familias- para permitir que las escuelas administradas por privados compitieran por el financiamiento estatal disponible para los colegios municipalizados.  <\/p>\n<p>Eso ayud\u00f3 a incrementar la cobertura y puede haber significado mejores est\u00e1ndares (aunque no hay pruebas comparativas para demostrarlo). Sin embargo, tambi\u00e9n abri\u00f3 una brecha divisoria entre los logros de los alumnos en las escuelas municipalizadas y los de colegios subvencionados.<\/p>\n<p>En la prueba SIMCE a nivel nacional aplicada el 2004 a alumnos de octavo b\u00e1sico, los colegios subvencionados en promedio tuvieron un resultado significativamente mejor que los municipalizados. La explicaci\u00f3n sencilla es que los primeros, que normalmente aumentan su financiamiento estatal cobrando a los padres un arancel, tienen m\u00e1s recursos. <\/p>\n<p>Sin embargo, la Corporaci\u00f3n Nacional de Colegios Particulares (CONACEP) refuta esto, se\u00f1alando que el 30% de los colegios subvencionados se administran exclusivamente con financiamiento estatal y que el 50% cobra a los padres menos de 10.000 pesos (US$18 aproximadamente) mensuales. Pero las municipalidades tienen una explicaci\u00f3n diferente. <\/p>\n<p>Se quejan de que la descentralizaci\u00f3n las ha atrapado en una camisa de fuerza. \u201cFue innovadora y positiva; el problema es que nos entreg\u00f3 toda la responsabilidad, pero ninguna de las facultades correspondientes\u201d, dice Manuel Jos\u00e9 Ossand\u00f3n, alcalde de la populosa comuna de Puente Alto, en la zona sur de Santiago.<\/p>\n<p>Con 29 colegios atendiendo a 28.500 alumnos, se\u00f1ala que no tiene la facultad para negociar los sueldos de los maestros -lo que hace centralmente el Ministerio de Educaci\u00f3n- ni para despedir a los que tienen un pobre desempe\u00f1o. \u201cSimplemente no tenemos las herramientas de administraci\u00f3n necesarias\u201d, se queja.<\/p>\n<p>En el centro de estas quejas se encuentra el Estatuto Docente, una ley que se introdujo a principios de los 90 para ofrecer a los profesores prospectos de carrera m\u00e1s seguros y mejorar su pobre estatus profesional. Sin embargo, al vincular los aumentos salariales a los a\u00f1os de servicio, en vez de a los resultados, y al otorgarles cargos pr\u00e1cticamente vitalicios, el estatuto socav\u00f3 una caracter\u00edstica clave de la descentralizaci\u00f3n de los 80 que apuntaba a crear incentivos m\u00e1s s\u00f3lidos para el desempe\u00f1o de los profesores.<\/p>\n<p>El resultado es que las municipalidades se han visto cargadas con profesores caros y a\u00f1osos. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3micos (OCDE), el 30% de los profesores chilenos tienen m\u00e1s de 50 a\u00f1os, lo que se compara con el 5% de Brasil y el 10% de Argentina y, seg\u00fan el Ministerio de Educaci\u00f3n, la mitad de los profesores en colegios municipales tienen m\u00e1s de 50 a\u00f1os. <\/p>\n<p>Y tienen pocos incentivos para mejorar su desempe\u00f1o. \u201cLa disciplina es imposible e incluso los buenos profesores caen en la mediocridad\u201d, lamenta Ossand\u00f3n.<\/p>\n<p><b><font color=\"#2F4F2F\">Por Lo Que Pagas\u2026<\/font><\/b><\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos quince a\u00f1os, el gasto en educaci\u00f3n ha aumentado fuertemente. Seg\u00fan el Ministerio de Educaci\u00f3n, el gasto p\u00fablico lleg\u00f3 al 4,0% del PIB en el 2004, m\u00e1s que el 2,4% que apenas invert\u00eda en 1990, mientras que el gasto privado -principalmente en aranceles escolares y universitarios- subi\u00f3 del 1,6% al 3,3% del PIB. <\/p>\n<p>Pero eso se destin\u00f3 principalmente a aumentar la cobertura y a mejoras de infraestructura, pese a que la lamentable condici\u00f3n de algunos colegios llam\u00f3 la atenci\u00f3n p\u00fablica durante el reciente paro. Hoy en d\u00eda, existe consenso en cuanto a que, si Chile quiere dar un salto en resultados educacionales, tiene que estar preparado para pagar por ello.<\/p>\n<p>\u201cUn aumento sustancial de los recursos -digamos, duplicando el gasto- es lo que m\u00e1s ayudar\u00eda a mejorar los resultados\u201d, sostiene Sergio Bitar, quien fuera ministro de Educaci\u00f3n de Chile hasta diciembre. Los colegios subvencionados reciben cerca de 30.000 pesos (menos de US$60) mensuales por alumno de manos del gobierno, mientras que los principales colegios privados del pa\u00eds (que prefieren operar sin la subvenci\u00f3n estatal) cobran hasta 10 veces esa cantidad. <\/p>\n<p>Pero el dinero no lo es todo. Las comparaciones internacionales muestran que pa\u00edses como Polonia y Hungr\u00eda, donde el gasto por alumno es levemente superior al de Chile, logran resultados mucho mejores. Y eso tambi\u00e9n se confirma en Chile, donde algunos colegios municipales y subvencionados logran excelentes resultados con el mismo presupuesto ajustado con que cuentan sus s\u00edmiles con bajos resultados. <\/p>\n<p>El desaf\u00edo es combinar un mayor gasto con un control de los resultados m\u00e1s efectivo. \u201cEl actual nivel de gasto es muy bajo, pero -si va a incrementarse- es vital una mayor responsabilidad en la gesti\u00f3n\u201d, argumenta Loreto Fontaine, investigadora del Centro de Estudios P\u00fablicos en Santiago. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de desarmar el nudo creado con el Estatuto Docente, esto tambi\u00e9n significa abordar el tema igualmente espinudo de la evaluaci\u00f3n de los docentes. Un programa de evaluaci\u00f3n, resistido por el Colegio de Profesores, se ha implementado s\u00f3lo parcialmente y es demasiado perfunctorio, dice Fontaine. <\/p>\n<p>Pero no ser\u00eda justo pintar a los profesores como los \u00fanicos villanos de la historia. Cierto, su reclamo de estar mal remunerados ya no resiste an\u00e1lisis: seg\u00fan la OCDE su salario promedio ahora es superior, en t\u00e9rminos de ingreso per c\u00e1pita nacional, que en pr\u00e1cticamente todos los pa\u00edses desarrollados. Sin embargo, muchos profesores, en especial los mayores, est\u00e1n limitados por su escasa capacitaci\u00f3n.  <\/p>\n<p>\u201cObservo clases en escuelas primarias y est\u00e1 claro que la capacitaci\u00f3n de los profesores es d\u00e9bil tanto en lo que se refiere a t\u00e9cnica como al contenido curricular\u201d, indica Fontaine. Una de las caracter\u00edsticas distintivas de los colegios subvencionados exitosos, tales como los administrados por las fundaciones Matte y Astoreca, es el \u00e9nfasis que ponen en la capacitaci\u00f3n en el lugar de trabajo dise\u00f1ada para abordar las debilidades espec\u00edficas de los profesores, a\u00f1ade. <\/p>\n<p>Esto sugiere que los colegios necesitan m\u00e1s autonom\u00eda para evaluar a los profesores, identificar sus fortalezas y mejorar sus debilidades. No obstante, la responsabilidad en la gesti\u00f3n tambi\u00e9n requiere m\u00e1s control estatal de sus resultados, argumenta Gregory Elacqua. <\/p>\n<p>\u00c9ste es el caso de Holanda, uno de los otros pocos pa\u00edses que financian sus escuelas mediante subvenciones. La supervisi\u00f3n estatal ah\u00ed es muy fuerte, destaca, y no es una contradicci\u00f3n, sino un complemento necesario para la descentralizaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En la actualidad, el gobierno chileno supervisa poco m\u00e1s que la asistencia diaria de los alumnos en base a lo cual se calcula el financiamiento de los colegios. \u00c9se es un problema que el nuevo gobierno, encabezado por la Presidenta Michelle Bachelet, se propone abordar por medio de la creaci\u00f3n de una Superintendencia de Educaci\u00f3n. <\/p>\n<p><b><font color=\"#2F4F2F\">Participaciones Internacionales<\/font><\/b><\/p>\n<p>Los magros resultados de los colegios de Chile son el Tal\u00f3n de Aquiles de la que de otro modo ser\u00eda la alta competitividad internacional del pa\u00eds. En el \u00cdndice de Competitividad Mundial, publicado el a\u00f1o pasado por el Foro Econ\u00f3mico Mundial, Chile ocup\u00f3 el lugar No. 27  a nivel general entre 117 pa\u00edses, pero s\u00f3lo el No. 81 medido seg\u00fan la calidad de la educaci\u00f3n estatal y, en ense\u00f1anza de matem\u00e1ticas y ciencias, cay\u00f3 al lugar No. 85. <\/p>\n<p>Pero no son s\u00f3lo los colegios estatales los que est\u00e1n teniendo malos desempe\u00f1os. Los principales colegios privados de Chile -que tienen muchos m\u00e1s recursos, autonom\u00eda y, probablemente, responsabilidad de la gesti\u00f3n ante padres bien informados- tambi\u00e9n muestran un bajo nivel cuando se les mide respecto de est\u00e1ndares internacionales.<br \/>\nEn una prueba realizada por el Programa Internacional de Evaluaci\u00f3n de Estudiantes (PISA, por su sigla en ingl\u00e9s) de la OCDE en el 2000, el 5% de los mejores alumnos chilenos -aproximadamente el grupo que asiste a los mejores colegios privados- logr\u00f3 s\u00f3lo 555 puntos en lectura. En contraste, el mismo grupo en los pa\u00edses de la OCDE obtuvieron un promedio de 652 puntos y, en Estados Unidos, 669 puntos.<br \/>\nEl dinero nuevamente es parte del problema, sostiene Nigel Blackburn, director de educaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n de Colegios Brit\u00e1nicos en Chile. Destaca que las colegiaturas son mucho menores que en pa\u00edses comparables de Sudam\u00e9rica. \u201cEst\u00e1n obteniendo una buena relaci\u00f3n precio calidad, pero ni siquiera los padres m\u00e1s ricos de Chile est\u00e1n gastando lo suficiente en educaci\u00f3n\u201d, argumenta.<\/p>\n<p>Y eso se debe en parte a que no son suficientemente ambiciosos, a\u00f1ade. Miden el desempe\u00f1o de sus hijos seg\u00fan la prueba de selecci\u00f3n universitaria (PSU) donde los principales colegios privados tienen buenos resultados, con cerca del 23% de sus alumnos superando los 700 puntos, lo que se compara con el 5% de los colegios municipalidades y apenas poco m\u00e1s del 6% de los colegios subvencionados.<\/p>\n<p>Pero no miran el panorama m\u00e1s amplio de los est\u00e1ndares internacionales y, como consecuencia, los colegios no est\u00e1n presionados para hacer m\u00e1s que tener buenos resultados en la PSU, que no es precisamente desafiante a nivel intelectual, dice Blackburn. Y algunos colegios incluso est\u00e1n eliminando sus programas de Bachillerato Internacional debido a que los padres se quejan de que la mayor presi\u00f3n perjudica los resultados en la PSU de sus hijos  <\/p>\n<p>Por supuesto, Chile no est\u00e1 solo en la preocupaci\u00f3n sobre los est\u00e1ndares educacionales, pero eso es parte del problema: mientras titubea, otros pa\u00edses tienen la posibilidad de avanzar. \u00c9sta es una de las cr\u00edticas contra el Consejo Asesor Presidencial de la Educaci\u00f3n que la Presidenta Bachelet form\u00f3 en respuesta al paro estudiantil con el fin de que recomendara medidas para mejorar los est\u00e1ndares educacionales. <\/p>\n<p>Con m\u00e1s de 70 miembros, que incluyen estudiantes, profesores y representantes de los padres adem\u00e1s de expertos en educaci\u00f3n, ser\u00e1 dif\u00edcil que logre acuerdos. Y el riesgo, dice Sergio Bitar, es que podr\u00eda demorar el avance en otros seis meses, ocupando una parte importante del per\u00edodo de cuatro a\u00f1os del gobierno.<\/p>\n<p>Pero el paro estudiantil tuvo una consecuencia positiva: oblig\u00f3 a Chile a reconocer su fracaso en materia de educaci\u00f3n y \u00e9se es un paso importante. El desaf\u00edo ahora ser\u00e1 convertir ese reconocimiento en las tres partes esenciales de la mejor\u00eda: autonom\u00eda, responsabilidad en la gesti\u00f3n y ambici\u00f3n para hacer mejor las cosas.<!--:--><!--:en--><br \/>\n<!--break--><br \/>\nMore autonomy and more accountability &#8211; that is what, according to most experts, Chile\u2019s schools need. But another ingredient is missing &#8211; the political determination to put Chile on a par with international standards. <\/p>\n<p>When something doesn\u2019t work, the temptation is to throw it away and start again. That is what high school students suggested Chile should do with its education system when they came out on strike recently in protest against the quality of state schooling and its inequity.<\/p>\n<p>The system has a structural flaw, they argued. Their complaint is that, under a reform introduced in the 1980s, state-funded private schools can cream off the best and cheaper-to-educate pupils while children from poor families are forced to attend state-run schools, with fewer resources to compensate for their greater educational disadvantages.  <\/p>\n<p>\u201cPoor kids have dreams just like rich ones but our schooling traps us in our social class,\u201d says V\u00edctor D\u00edaz, a taxi driver\u2019s son in his last year at a state school in Santiago. \u201cEven if we\u2019re brighter, we\u2019re not going to get anywhere.\u201d<\/p>\n<p>There is, indeed, consensus that Chile\u2019s education system is not delivering the necessary results, either in terms of attainment or equity. But that doesn\u2019t mean that a return to a pure state system would be the solution even if it were possible, warns Gregory Elacqua, a lecturer at the Adolfo Ib\u00e1\u00f1ez University in Santiago.<\/p>\n<p>And it ignores the progress that Chile has achieved since the return of democracy in 1990. >From a low starting point as compared to many other Latin American countries, access to education expanded rapidly, bringing Chile into line with Argentina and Uruguay, the regional leaders.  <\/p>\n<p>By1990, elementary education was already virtually universal, but the coverage of high school education reached only 80%. Today, that is also close to 100%, and seven in ten of today\u2019s university students are the first generation in their families to receive higher education.<\/p>\n<p>But increasing coverage is the easy part. It is in everyone\u2019s interest. Parents want more educational opportunities for their children, teachers see the prospect of more jobs, and the government can boast a satisfying increase in enrolment statistics. <\/p>\n<p>Improving the quality of schooling is much trickier. Teachers get edgy about evaluation, redistribution of resources can be politically sensitive and parents &#8211; with other demands on their time and, in many cases, limited educational qualifications of their own &#8211; need to be involved. <\/p>\n<p>And, for governments, it is often easier to shirk the task. \u201cThe hard road forward on education is not appealing to governments\u2026because their horizon is electoral and they won\u2019t normally reap the benefits,\u201d pointed out Bruno Philippi, president of Chile\u2019s Manufacturers\u2019 Association (SOFOFA), at a recent AmCham breakfast.<\/p>\n<p>But it is crucial not only for the country\u2019s international competitiveness, but also for social cohesion. \u201cLeaving some groups of society out of the basic structure of development and the country\u2019s future is explosive,\u201d warned Philippi. <\/p>\n<p><b><font color=\"#2F4F2F\">Hybrid system<\/font><\/b> <\/p>\n<p>The schoolchildren have a point when they claim that Chile\u2019s education system is structurally flawed. Although decentralized, it fails to provide schools with the autonomy to do their job properly and, although grounded in competition as the key to results, it is remarkably short on incentives.  <\/p>\n<p>It was in the early 1980s that the Pinochet military government radically reshaped Chile\u2019s education system. It created a structure, still in place today, under which responsibility for running state elementary and high schools was devolved to the country\u2019s municipalities and a system of vouchers &#8211; paid to schools rather than to families &#8211; was introduced to allow privately-run schools to compete for the state funding available to municipal schools.  <\/p>\n<p>That helped to increase coverage and it may have meant better standards (although there are no comparable tests to prove it). However, it also opened a divisive gap between the attainment of pupils in municipal schools and those in state-funded private schools.<\/p>\n<p>In the SIMCE national test of last-year elementary pupils conducted in 2004, state-supported private schools on average performed significantly better than municipal schools. The easy explanation is that the former, which usually top up their state funding by charging parents a fee, have more resources. <\/p>\n<p>However, the National Corporation of Private Schools (CONACEP) disputes this, pointing out that 30% of private schools manage exclusively on state funding and 50% charge parents less than 10,000 pesos (approximately US$18) a month. And the municipalities have a different explanation. <\/p>\n<p>They complain that decentralization has trapped them in a strait jacket. \u201cIt was innovative and positive; the trouble is that it gave us all the responsibility, but none of the powers to go with it,\u201d says Manuel Jos\u00e9 Ossand\u00f3n, mayor of the populous Puente Alto district of southern Santiago.<\/p>\n<p>With 29 schools catering for 28,500 pupils, he points out that he has the power neither to negotiate teachers\u2019 salaries &#8211; that is done centrally by the Education Ministry &#8211; nor to fire teachers who perform poorly. \u201cWe just don\u2019t have the necessary management tools,\u201d he complains.<\/p>\n<p>At the heart of these complaints is the Estatuto Docente, a law introduced in the early 1990s to offer teachers more secure career prospects and improve their poor professional status. However, by tying salary increases to years of service, rather than results, and giving them virtually watertight tenure, it undermined a key feature of the 1980s decentralization that aimed to create stronger incentives for teacher performance.<\/p>\n<p>The result is that the municipalities have been saddled with expensive and aging teachers. According to the Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), 30% of Chilean teachers are over 50 years of age, as compared to 5% in Brazil and 10% in Argentina and, according to the Education Ministry, half of teachers in municipal schools are over 50. <\/p>\n<p>And they have little incentive to improve their performance. \u201cDiscipline is impossible and even good teachers eventually slip into mediocrity,\u201d laments Ossand\u00f3n.<\/p>\n<p><b><font color=\"#2F4F2F\">What you pay for\u2026<\/font><\/b><\/p>\n<p>Over the last fifteen years, expenditure on education has increased sharply. According to the Education Ministry, public spending reached 4.0% of GDP in 2004, up from just 2.4% in 1990, while private spending &#8211; mostly on school and university fees &#8211; has risen from 1.6% to 3.3% of GDP. <\/p>\n<p>But that went mostly on increased coverage and &#8211; despite the lamentable condition of some schools brought to public attention during the recent strike &#8211; on infrastructure improvements. Today, there is consensus that, if Chile wants to make a leap in educational results, it has to be prepared to pay for it.<\/p>\n<p>\u201cA substantial increase in resources &#8211; say, doubling expenditure &#8211; is what would do most to improve results,\u201d says Sergio Bitar, Chile\u2019s education minister until December. State-funded schools receive around 30,000 pesos (less than US$60) per month per pupil from the government while the country\u2019s top private schools (which prefer to do without the state grant) charge as much as ten times that amount. <\/p>\n<p>But money is not everything. International comparisons show that countries like Poland and Hungary, where spending per pupil is only slightly higher than in Chile, achieve far better results. And that is also borne out in Chile where some municipal and state-funded private schools achieve excellent results on the same tight budget as their under-performing peers. <\/p>\n<p>The challenge is to combine increased spending with more effective control of results. \u201cThe present level of spending is very low but, if it\u2019s going to be increased, greater accountability is vital,\u201d argues Loreto Fontaine, a researcher at the Centro de Estudios P\u00fablicos, a Santiago-based think-tank. <\/p>\n<p>As well as untying the knot created by the Estatuto Docente, that also means tackling the equally thorny issue of teacher evaluation. A program of assessment, resisted by the Teachers\u2019 Union, has only been partially implemented and is too perfunctory, says Fontaine. <\/p>\n<p>But it would be unfair to paint teachers only as the villains of the story. True, their claim to be badly paid no longer holds water &#8211; according to the OECD, their average pay is now more, in terms of per capita national income, than in virtually all developed countries. However, many, and especially older, teachers are handicapped by their poor training.  <\/p>\n<p>\u201cI observe classes in elementary schools and it\u2019s clear that teacher training is weak, both as regards techniques and the content of the syllabus,\u201d says Fontaine. One of the distinguishing features of successful state-funded private schools, such as those run by the Matte and Astoreca foundations, is their emphasis on in-service training tailored to teachers\u2019 specific weaknesses, she adds. <\/p>\n<p>This suggests that schools need more autonomy to assess teachers, identify their strengths and remedy their weaknesses. However, accountability also requires more state control of their results, argues Gregory Elacqua. <\/p>\n<p>This is the case in Holland, one of the few other countries to fund privately-run schools through a voucher system. State supervision there is very strong, he points out, and is not a contradiction, but a necessary complement, to decentralization. <\/p>\n<p>At present, the Chilean government supervises little more than the day-to-day pupil attendance on the basis of which a school\u2019s funding is calculated. That is a problem that the new government, headed by President Michelle Bachelet, is proposing to address through the creation of a Superintendency of Education. <\/p>\n<p><b><font color=\"#2F4F2F\">International stakes<\/font><\/b><\/p>\n<p>The poor results of Chile\u2019s schools are the Achilles heel of the country\u2019s otherwise high international competitiveness. In the Global Competitiveness Index, published last year by the World Economic Forum, Chile took overall 27th place out of 117 countries, but only 81st place on the quality of state schooling and, on math and science education, dropped to 85th position. <\/p>\n<p>But it is not only state-funded schools that are performing badly. Chile\u2019s top private schools &#8211; with their far greater resources, autonomy and, presumably, accountability to well-informed parents &#8211; also put on a poor show when measured against international standards.<br \/>\nIn a test carried out by the OECD\u2019s Program for International Student Assessment (PISA) in 2000, the top-scoring 5% of Chilean pupils &#8211; roughly the group that attends the best private schools &#8211; achieved only 555 points on reading. By contrast, the same group in OECD countries achieved an average of 652 points and, in the United States, 669 points.<br \/>\nMoney is again part of the problem, says Nigel Blackburn, director of education at the Association of British Schools in Chile. He points out that school fees are much lower than in other comparable South American countries. \u201cThey\u2019re getting good value for money but even Chile\u2019s richest parents aren\u2019t spending enough on education,\u201d he argues.<\/p>\n<p>And that\u2019s partly because they aren\u2019t ambitious enough, he adds. They measure their children\u2019s performance against the national university entrance exam (PSU) where the top private schools do well, with some 23% of their pupils scoring over the benchmark 700 points as compared to less than 5% in municipal schools and only just over 6% in state-funded private schools.<\/p>\n<p>But they don\u2019t look at the broader picture of international standards and, as a result, schools aren\u2019t under pressure to do more than just perform well in the PSU, which is not exactly intellectually challenging, says Blackburn. And some schools are even dropping their International Baccalaureate programs because parents complain that the added pressure prejudices their children\u2019s PSU results.  <\/p>\n<p>Chile is not, of course, alone in worrying about educational standards, but that is part of the problem &#8211; while it dithers, other countries have a chance to get ahead. This is one of the criticisms against the National Advisory Council that, in response to the school strike, President Bachelet set up to recommend measures to improve educational standards. <\/p>\n<p>With over 70 members, including student, teacher and parent representatives as well as educational experts, it will be difficult for it to reach agreement. And the risk, says Sergio Bitar, is that it could delay progress for another six months, taking a significant chunk out of the government\u2019s four-year term.<\/p>\n<p>But the student strike has had one positive consequence &#8211; it has forced Chile to acknowledge its failure on education, and that is an important step. The challenge now will be to turn that acknowledgement into the three \u2018A\u2019s of improvement &#8211; autonomy, accountability, and the ambition to do better.<!--:--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!--:es-->M\u00e1s autonom\u00eda y m\u00e1s responsabilidad en la gesti\u00f3n, eso es lo que, seg\u00fan la mayor\u00eda de los expertos- necesitan las escuelas de Chile. Pero falta otro ingrediente: la determinaci\u00f3n pol\u00edtica de colocar a Chile a la par de los est\u00e1ndares internacionales. <\/p>\n<p>Cuando algo no funciona, uno est\u00e1 tentado a botarlo y empezar de nuevo. Eso es lo que los estudiantes secundarios sugirieron que Chile debiera hacer con su sistema educacional, cuando recientemente convocaron un paro en protesta contra la calidad de la educaci\u00f3n estatal y su desigualdad.<\/p>\n<p>\u201cLos ni\u00f1os pobres tienen sue\u00f1os tal como los ricos, pero nuestros colegios nos atrapan en nuestra clase social\u201d, dice V\u00edctor D\u00edaz, hijo de taxista que cursa su \u00faltimo a\u00f1o en un colegio estatal de Santiago. \u201cIncluso aunque seamos m\u00e1s brillantes, no llegaremos a ninguna parte\u201d.<!--:--><!--:en-->More autonomy and more accountability &#8211; that is what, according to most experts, Chile\u2019s schools need. But another ingredient is missing &#8211; the political determination to put Chile on a par with international standards. <\/p>\n<p>When something doesn\u2019t work, the temptation is to throw it away and start again. That is what high school students suggested Chile should do with its education system when they came out on strike recently in protest against the quality of state schooling and its inequity.<\/p>\n<p>\u201cPoor kids have dreams just like rich ones but our schooling traps us in our social class,\u201d says V\u00edctor D\u00edaz, a taxi driver\u2019s son in his last year at a state school in Santiago. \u201cEven if we\u2019re brighter, we\u2019re not going to get anywhere.\u201d<!--:--><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"template":"","news_tax":[],"user_type":[],"class_list":["post-3670","news","type-news","status-publish","hentry"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Educado en ChileEducated in Chile - AmCham Chile<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Educado en ChileEducated in Chile - AmCham Chile\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"M\u00e1s autonom\u00eda y m\u00e1s responsabilidad en la gesti\u00f3n, eso es lo que, seg\u00fan la mayor\u00eda de los expertos- necesitan las escuelas de Chile. Pero falta otro ingrediente: la determinaci\u00f3n pol\u00edtica de colocar a Chile a la par de los est\u00e1ndares internacionales.   Cuando algo no funciona, uno est\u00e1 tentado a botarlo y empezar de nuevo. Eso es lo que los estudiantes secundarios sugirieron que Chile debiera hacer con su sistema educacional, cuando recientemente convocaron un paro en protesta contra la calidad de la educaci\u00f3n estatal y su desigualdad.  \u201cLos ni\u00f1os pobres tienen sue\u00f1os tal como los ricos, pero nuestros colegios nos atrapan en nuestra clase social\u201d, dice V\u00edctor D\u00edaz, hijo de taxista que cursa su \u00faltimo a\u00f1o en un colegio estatal de Santiago. \u201cIncluso aunque seamos m\u00e1s brillantes, no llegaremos a ninguna parte\u201d.More autonomy and more accountability - that is what, according to most experts, Chile\u2019s schools need. But another ingredient is missing - the political determination to put Chile on a par with international standards.   When something doesn\u2019t work, the temptation is to throw it away and start again. That is what high school students suggested Chile should do with its education system when they came out on strike recently in protest against the quality of state schooling and its inequity.  \u201cPoor kids have dreams just like rich ones but our schooling traps us in our social class,\u201d says V\u00edctor D\u00edaz, a taxi driver\u2019s son in his last year at a state school in Santiago. \u201cEven if we\u2019re brighter, we\u2019re not going to get anywhere.\u201d\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"AmCham Chile\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2015-02-02T12:13:25+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"22 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/noticia\\\/educado-en-chile\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/noticia\\\/educado-en-chile\\\/\",\"name\":\"Educado en ChileEducated in Chile - AmCham Chile\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2006-07-01T04:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2015-02-02T12:13:25+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/noticia\\\/educado-en-chile\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/noticia\\\/educado-en-chile\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/noticia\\\/educado-en-chile\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/en\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Educado en ChileEducated in Chile\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/\",\"name\":\"AmCham Chile\",\"description\":\"C\u00e1mara Chilena Norteamericana de Comercio\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/amchamchile.cl\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Educado en ChileEducated in Chile - AmCham Chile","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Educado en ChileEducated in Chile - AmCham Chile","og_description":"M\u00e1s autonom\u00eda y m\u00e1s responsabilidad en la gesti\u00f3n, eso es lo que, seg\u00fan la mayor\u00eda de los expertos- necesitan las escuelas de Chile. Pero falta otro ingrediente: la determinaci\u00f3n pol\u00edtica de colocar a Chile a la par de los est\u00e1ndares internacionales.   Cuando algo no funciona, uno est\u00e1 tentado a botarlo y empezar de nuevo. Eso es lo que los estudiantes secundarios sugirieron que Chile debiera hacer con su sistema educacional, cuando recientemente convocaron un paro en protesta contra la calidad de la educaci\u00f3n estatal y su desigualdad.  \u201cLos ni\u00f1os pobres tienen sue\u00f1os tal como los ricos, pero nuestros colegios nos atrapan en nuestra clase social\u201d, dice V\u00edctor D\u00edaz, hijo de taxista que cursa su \u00faltimo a\u00f1o en un colegio estatal de Santiago. \u201cIncluso aunque seamos m\u00e1s brillantes, no llegaremos a ninguna parte\u201d.More autonomy and more accountability - that is what, according to most experts, Chile\u2019s schools need. But another ingredient is missing - the political determination to put Chile on a par with international standards.   When something doesn\u2019t work, the temptation is to throw it away and start again. That is what high school students suggested Chile should do with its education system when they came out on strike recently in protest against the quality of state schooling and its inequity.  \u201cPoor kids have dreams just like rich ones but our schooling traps us in our social class,\u201d says V\u00edctor D\u00edaz, a taxi driver\u2019s son in his last year at a state school in Santiago. \u201cEven if we\u2019re brighter, we\u2019re not going to get anywhere.\u201d","og_url":"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/","og_site_name":"AmCham Chile","article_modified_time":"2015-02-02T12:13:25+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Est. reading time":"22 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/","url":"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/","name":"Educado en ChileEducated in Chile - AmCham Chile","isPartOf":{"@id":"https:\/\/amchamchile.cl\/#website"},"datePublished":"2006-07-01T04:00:00+00:00","dateModified":"2015-02-02T12:13:25+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/amchamchile.cl\/noticia\/educado-en-chile\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Educado en ChileEducated in Chile"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/amchamchile.cl\/#website","url":"https:\/\/amchamchile.cl\/","name":"AmCham Chile","description":"C\u00e1mara Chilena Norteamericana de Comercio","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/amchamchile.cl\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/news\/3670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/news"}],"about":[{"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/news"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/news\/3670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"news_tax","embeddable":true,"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/news_tax?post=3670"},{"taxonomy":"user_type","embeddable":true,"href":"https:\/\/amchamchile.cl\/en\/wp-json\/wp\/v2\/user_type?post=3670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}